Bueno, ya llega la Navidad y no hay mejor forma de celebrarlo que poniendo el árbol.
Ahora viene la comida de cabeza:
-¿Dónde lo puedo poner?, ¿queda mejor aquí?
- No, en el otro lao
- ¡Venga que es pa hoy! (nos darán las uvas, habremos despedido el año y aún no habremos puesto el árbol de Navidad)
...
Después de haber puesto el árbol, tocan los regalos:
- Lararara...., a ver, esto no me gusta, esto no está mal...
Después de haber estado toda una tarde entera buscando algo que te apañe, te vuelves a tu casa pensando en regalos para, al día siguiente ir "a tiro hecho".
Al día siguiente (que resulta que es el día antes de Reyes ya que tenemos costumbre de ir a comprarlo todo deprisa y corriendo):
- ¿Teneís un biberón con pedales?
- No, lo siento, no me quedan.
- Me ca....... ¡ahora que lo tenía pensao!
Por cierto, eso me recuerda que aún tengo que comprar los regalos y estoy aquí, tan tranquila, sentada delante del ordenador, pero como siempre iré de prisa y corriendo a comprarlos.