Ya se ha hablado muchas veces de los despertadores que necesitaríamos tener. Por ejemplo, el despertador balón que lo estampamos contra la pared para que deje de pitar, etc. pero aquí llega otro revolucionario despertador: el despertador escurridizo.
Este despertador no está al alcance de la mano cuando activa su alarma ya que cuando empieza a sonar el despertador, este gracioso bichete sale corriendo con las ruedas que lleva incorporadas en los laterales. Así, si queremos apagar el despertador, tenemos que levantarnos e ir detrás de él hasta que lo cojamos. Una vez apagado el despertador, nos damos cuenta de que ya se nos ha hecho tarde y el despertador ha conseguido su objetivo: despertarnos.
El despertador es un poco feo físicamente, pero si cumple con su función... Lo malo es que tendremos que ponerlo en el suelo, porque si lo ponemos en la mesita en cuanto salga corriendo se va a pegar un piño que no nos va a durar ni un dia y no nos conviene, porque debe valer un pastón.
